La Asociación "Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio" confía en la apertura del expediente para la declaración BIC del Teatro Bretón de Salamanca, por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, tras la presentación, el pasado mes de octubre, de un recurso de alzada a la desestimación inicial de la Administración Autonómica.
La apertura del expediente, sólidamente argumentada en el recurso de alzada, permitiría someter a estudio de otras instituciones (artículo 6 de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León) el Teatro Bretón, desde distintos puntos de vista: arquitectónico, histórico, urbanístico, cultural...; algo que, hasta ahora, está siendo evitado. Recordemos que, según el artículo 9.2 de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León, la denegación de la petición de incoación tendrá que ser motivada.
La Junta de Castilla y León conoce que el Teatro Bretón es para el pueblo de Salamanca, desde hace siglos, por razones "sentimentales, históricas y sociales" (con estos términos "no técnicos" el portavoz de la Junta de Castilla y León solicitaba, hace escasos meses, el regreso de El Calvario a Ciudad Rodrigo), un Bien, de Interés, Cultural. La negativa a incoar el expediente conducente a la declaración BIC tiene difícil argumentación además de ser incomprensible para el público del Bretón: la inmensa mayoría de los salmantinos.
En el citado recurso de alzada se contestaban, de forma documentada, todas aquellas posibles carencias que la solicitud inicial pudiera tener e incluso el Teatro Bretón era referenciado ante otros bienes de la Comunidad y otros teatros del mundo, para concluir que el Teatro Bretón de Salamanca, por su interés artístico e histórico posee los siguientes valores:
Ciertamente el Teatro Bretón es el espacio escénico más antiguo de Europa, y de uso continuado, debido a su antigüedad. Desde el primitivo Corral de Comedias de 1558, podemos ahondar en el valor histórico de este teatro. Por su histórica e ininterrumpida vinculación con el desarrollo de la actividad cultural el Teatro Bretón llega al siglo XXI como legado de las generaciones pasadas. Siendo parte, no sólo de la historia de la ciudad, en forma de diferentes edificios de los cuales es heredero, sino también como testigo de acontecimientos que trascienden la escala local.
Si aun así, desde la Consejería de Cultura, se estimase que el Teatro Bretón no puede ser incluido dentro de alguna de las categorías previstas en la actual legislación, siempre cabe la posibilidad de que la Administración Autonómica opte por negociar con la propiedad una posible compra. Proceso en el que podrían participar otras instituciones públicas y privadas. La implicación activa de las distintas instituciones locales, autonómicas y nacionales en la conservación de estos referentes de identidad ciudadana es, por lo tanto, obligatoria, incluso aunque éstos sean de titularidad privada. Por ello, porque la protección del patrimonio corresponde a todas las instituciones, el Ministerio de Cultura actualmente elabora sus informes según solicitó la Ministra de Cultura el pasado verano.
El Ministerio en el ejercicio de su competencia exclusiva en materia de defensa del Patrimonio Histórico Español contra la expoliación (artículo 149.1.28 de la Constitución Española y artículo 6.b de la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico) tiene la obligación, avalada por informes técnicos, de pronunciarse sobre el expolio que supone la actuación urbanística conducente al derribo del Teatro Bretón.
La incoación del expediente, y la futura declaración, también puede justificarse ante el riesgo de pérdida irreparable de un bien cultural de la Comunidad, con el fin de garantizar suficientemente la protección integral de este bien, el respeto a los valores propios del mismo, su contemplación, apreciación y estudio. El Teatro Bretón es un hito insustituible representativo del patrimonio teatral español que merece un alto aprecio por parte de los ciudadanos. Siendo, éste lugar, exponente de la historia artística y cultural, y portador de un principio de calidad y de valores susceptibles de ser evaluados a nivel local y, transversalmente, en el conjunto del país.
Un estudio detallado del inmueble, que trate la descripción física, los materiales que utiliza, qué tipología tiene, soportes, la cubrición, el espacio o ubicación de las estancias... podría llegar, no sólo a especificar qué partes constituyen el Bien de Interés y cuales -si las hubiera- son accesorias, sino incluso a reconstruir con claridad la evolución del actual inmueble desde las primigenias construcciones. La declaración BIC permitiría conocer, proteger y acrecentar el patrimonio teatral de Castilla y León, así como su investigación y transmisión a las generaciones futuras.

